— Libertad encontrada al renunciar a la 'posición de experto'
En algún momento,
ahora puedo decir claramente
por qué se me hizo difícil escribir contenido.
Sin darme cuenta, estaba en el 'lugar de enseñar'.
El que enseña
siempre debe estar preparado.
Siempre debe tener la razón,
siempre debe poder explicar,
siempre debe poder asumir la responsabilidad.
Esa posición es
más pesada de lo que uno piensa.
Cuando intentas parecer un experto, las palabras desaparecen
En la palabra 'experto',
hay condiciones invisibles adjuntas.
Ya habrás hecho suficiente
Habrás aprendido de tus errores
Estarás listo para responder preguntas
Si no cumples con estas condiciones,
te quedarás callado.
"Todavía no está claro."
"Intentemos un poco más antes de hablar."
"Parece precipitado decirlo ahora."
Por eso, el contenido
siempre se pospone para 'la próxima vez'.
¿Realmente necesitas enseñar?
De repente, me hice esta pregunta.
"¿Por qué debo ser siempre la persona que enseña?"
"¿Por qué debo estar siempre al frente de los demás?"
En realidad,
no estaba escribiendo para enseñar a alguien.
Simplemente
quería compartir lo que había experimentado primero.
El lugar de 'ser el primero en intentarlo'
Por eso cambié mi posición.
Experto
Mentor
Instructor
En cambio, comencé a decir cosas como estas.
"Esto aún está en proceso de experimentación."
"Esto es lo que estoy experimentando en este momento."
"Por favor, ayúdame a ver si esto es correcto."
En este momento,
el peso de las palabras disminuyó significativamente.
Porque esto no es autoridad,
sino compañerismo.
Al no enseñar, las preguntas aumentaron en lugar de disminuir
Algo sorprendente sucedió.
Al no ofrecer respuestas definitivas,
las personas comenzaron a hacer preguntas.
"Estoy en una situación similar..."
"¿Cómo decidiste sobre esta parte?"
"¿Dudaste en tomar esa decisión?"
Esto no es una evaluación.
Es una conversación.
Y las conversaciones
hacen que el contenido sea sostenible.
Es aceptable equivocarse al ser el primero en intentarlo
En este lugar,
se permite cometer errores.
Porque
no se ha prometido una conclusión.
Incluso si fallas, queda registrado
Incluso si es ambiguo, se comparte
Incluso si se pospone, sigue siendo significativo
Esto no es irresponsabilidad.
Es honestidad.
La verdadera libertad al renunciar a la posición de experto
Ahora,
no pienso en esto.
"¿Debería decir esto?"
"¿Tengo la autoridad para decir esto?"
En cambio, me pregunto esto.
"¿Este proceso actual
tendrá sentido para mi futuro yo?"
Si tiene sentido,
lo escribo.
Eso es suficiente.
Conclusión
No eres alguien que crea contenido
para enseñar a otros.
Eres alguien que
experimenta primero, reflexiona primero,
duda primero.
Y en esta era,
este papel se vuelve cada vez más importante.
En el próximo artículo,
hablaré sobre por qué
la acumulación de experiencias en algún momento
comienza a atraer a las personas,
es decir, sobre el poder de la lenta acumulación de contenido.